¿Cuál es el mejor momento para emprender?

Un hombre con una idea nueva es un loco hasta que la idea triunfa – Mark Twain.

Así que quédate tranquilo y no tengas miedo cuando la gran parte de los que te rodean te vean raro o cuando constantemente te digan que estás loco por querer dejar tu trabajo («algo seguro») por iniciar un emprendimiento (algo sumamente incierto). Ya que cuando tengas éxito con tu idea (luego de mucho trabajo, obviamente) todos los que se burlaron de ti, querrán estar a tu lado.

Muchos especialistas en emprendimiento nos dicen que no existe el momento indicado para empezar a emprender, lo cual es relativamente cierto porque nunca vamos a estar preparados en su totalidad para todo lo que el mercado y la competencia nos tenga preparado.

Así que en esta entrada te compartiré lo que creo que es el mejor momento para empezar a emprender.


He conocido muchos emprendimientos que han empezado con los siguientes recursos fundamentales para el crecimiento de un negocio exitoso:

1. Tiempo: fundamental para poder investigar el mercado, empatizar con los clientes y distinguir las mejores oportunidades en el mercado.

2. Enfoque: con el cual pueden centrarse en su emprendimiento y avanzar con una velocidad muy alta, sobre todo impactando en el tiempo de respuesta al cliente.

3. Dinero: aunque no es crucial para iniciar un negocio, es sumamente importante al momento de acelerar la calidad ofrecida en los negocios relacionados a la alta tecnología o los enfocados en nichos especializados.

4. Contactos: probablemente el recurso crítico más importante al momento de hacer negocios, ya que una amplia red de contactos amplia nuestras oportunidades para generar sinergías, crecer en las ventas y contar con una cantidad interesante de Early Adopters (primeros en usar tu producto antes de que se vuelva masivo).

5. Conocimientos especializados: importante para iniciar emprendimientos en rubros de alto nivel técnico, como el médico, el agrícola, el minero, etc.

6. Experiencia: tanto en el negocio como gestionándolo, la cual te ayudará a conocer atajos de negocio, optimizar los procesos, empatizar de manera más ágil con los clientes, hasta conocer mejores proveedores entre otros beneficios importantes.

Sin embargo, a pesar de todos los recursos con los que contaban sus negocios quebraron.


Es aquí donde nosotros hemos observado, según nuestra experiencia asesorando emprendedores, que las condiciones necesarias para poder tener un negocio exitoso van mucho más allá que simplemente contar con los recursos mencionados anteriormente, sino que radica en la parte personal del emprendedor, en cómo actúa la persona o el equipo ligado al negocio y cómo interpreta las circunstancias que la vida y el mercado le coloca en frente.

Es por ello que nosotros recomendamos encarecidamente iniciar a emprender desde una postura, a la que en el coaching le decimos, de protagonista, la cual se refiere a la habilidad que tiene el emprendedor para asumir la responsabilidad de absolutamente todo lo que afecta y aprender de ello.


Para empezar a entender este concepto es fundamental comprender las dos posturas desde la que podemos empezar a emprender:

La postura de víctima

Un emprendedor que inicia su negocio pensando que la responsabilidad de todos los problemas que le suceden es de un agente externo, se priva de aprendizaje importante para el buen desempeño de su negocio. Ya que debemos entender que la responsabilidad siempre estará ligada al aprendizaje.

Debemos tener muy claro que si nos pasamos toda la vida responsabilizando a agentes externos de todo los que nos pasa y nos afecta, nos vamos a privar de conocimiento valioso, lo cual nos permitirá ser mejores frente a una situación similar y/o frente a la competencia. A esto le llamamos el costo de la responsabilidad.

La postura de protagonista

Caso contrario, si empiezas a emprender entendiendo que todo es tu responsabilidad, por más que tú no hayas tenido nada que ver en la situación, y siempre te consideras como parte del problema, vas a ampliar tus oportunidades de aprendizaje y negocio.

Es por ello que una persona responsable, frente a cada circunstancia, se pregunta:

¿Qué hice o no hice para que la situación llegara hasta este punto?

En conclusión, el mejor momento para emprender es cuando sientes que ya eres el protagonista de tu vida y de tu negocio. Para que de esta manera aproveches la gran cantidad de aprendizaje que encontrarás en tu camino.


Ahora sabes qué necesitas para empezar a emprender.


Oscar Mena Moretti
Coach de negocios e innovación
[email protected] / 947387111