¿Cómo discutir productivamente en el trabajo?

Una de los indicadores más comunes que menciono en las reuniones de trabajo con mis clientes es:

El 99,99% de dificultades en los negocios y entre las personas, han sido generados por algún problema de efectividad en la comunicación.

Hoy por hoy, las empresas, en su gran mayoría, están pasando por una era de cambios rápidos y exigentes, los cuales hacen que las personas dentro de las organizaciones entren en conflicto con el cambio. Y esto es lo que ocasiona que los problemas de efectividad en la comunicación sean más evidentes y peligrosos.


Hace poco estuve en una reunión con varios amigos que son altos directivos de grandes corporaciones y les pregunté cuáles eran sus mayores retos, aquí les comparto sus respuestas organizadas por rubro:

No mencionaré los nombres de mis amigos para mantener su confidencialidad.

  1. Banca y finanzas: «Quiero entender por qué mis equipos de trabajo no se ponen de acuerdo con facilidad».
  2. Farmaceútico: «No sé por qué usamos demasiado el correo electrónico, no me gusta y siento que no sirven».
  3. Distribución: «Normalmente, mis gerentes de línea no llegan a coordinar de forma fina con sus áreas y esto nos ocasiona muchos retrasos».
  4. Tecnología: «No todos nos podemos dejar entender de forma sencilla, tenemos que pensar demasiado la forma en la que decimos las cosas, ya que nuestros clientes muchas veces nos malinterpretan».
  5. Minería: «Las negociaciones con las comunidades nos consumen demasiado tiempo y recursos, siento que no estamos negociando bien con ellos».

Todos sus retos se reducen a problemas de efectividad en la comunicación. Los explico a continuación:

  1. Banca y finanzas: Para poder ponerse de acuerdo (coordinar), necesitas comunicarte de forma impecable, de lo contrario cada uno se irá con una versión diferente de la tarea.
  2. Farmaceútico: El mail no es la herramienta adecuada para coordinar acciones, debemos escoger finamente nuestras herramientas de comunicación organizacional. Pues aprender más sobre esto aquí.
  3. Distribución: Sin comunicación fina, no puede existir coordinación efectiva.
  4. Tecnología: La comunicación empática es la mejor herramienta para atender mejor a tu cliente, pero sobre todo para compartirle tus informes, avances y nuevas oportunidades comerciales de forma sencilla y directa.
  5. Minería: Las competencias de negociación, dependen de tu capacidad de análisis situacional y de tu habilidad para compartir tus ideas.

Las competencias comunicacionales son, probablemente, las más importantes en una empresa, ya que así como la comunicación es la causa de la gran parte de problemas en una empresa, también es la herramienta para solucionarlos.

Para ayudar a cambiar la dinámica de la comunicación e incrementar su efectividad en tus negocios, te sugiero tomar en cuenta los siguientes tres puntos importantes:

01. Sé intelectualmente humilde

Para que la comunicación realmente sea efectiva en los equipos de trabajo lo primero que debes hacer es aprender a respetar los diferentes puntos de vista y cambiar de opinión cuando sea necesario.

Te ayudaría mucho pensar que todas las ideas son tan válidas como la tuya, así sean extremadamente opuestas. Ya que a veces el hecho de negarlas nos limita de asimilar información valiosa que desde nuestra mirada no podríamos acceder.

Admite la responsabilidad cuando te has equivocado, felicita y agradece cuando alguien te comparte una buena idea.

No le cierres las puertas a ninguna idea, Walt Disney decía: «Mis mejores ideas vinieron de las personas menos esperadas, felizmente las estaba escuchando».

Al conjunto de estas acciones:

  1. Respetar los diferentes puntos de vista y aceptarlos tan válidos que los propios.
  2. Cambiar de opinión cuando sea necesario.
  3. Felicitar y agradecer las buenas ideas.
  4. Escuchar atentamente todas las ideas y sacar lo mejor de ellas.

Se le conoce como la humildad intelectual.


02. Mantén la conversación sobre los hechos y el tema de discusión

Este punto es crucial para un excelente desempeño conversacional, es por ello que te sugiero estas reglas:

  1. Deberás identificar el tema de discusión para cada conversación, y todo lo que conversen deberá tener relación con ese tópico. No permitas que nadie se salga del tema.
  2. Distingue entre los hechos y las interpretaciones (hecho: has llegado después de las 9:15 am el lunes y el martes, interpretación: eres un tardón). Y enfócate en los primeros.
  3. Todos los hechos necesitan evidencia, analiza la calidad de esta, porque no solo importa la cantidad.
  4. Reconoce tus falacias lógicas, discúlpate y vuelve a empezar (aquí hay una relación de todas las falacias lógicas con la que podrás aprender a identificarlas y cambiarlas).

Estas 04 reglas podrán ayudarte a mantener enfocada y productiva una conversación de trabajo.

03. Sé maduro y no lo tomes de forma personal

Lo primero que debes entender es que todos están en el mismo equipo y que nadie debería tratar de arruinar el negocio o el proyecto. Al menos esa debería ser la intención de todos los participantes.

En caso identifiques que en repetidas veces hay miembros del equipo que tratan de sabotear, échalos de tu negocio, equipo o vida.

La gestión emocional y tu nivel de madurez serán la clave para que todas tus conversaciones tengan éxito, aprende un poco más aquí.

Es por ello que para que asegurar el éxito de una conversación te comparto las siguientes sugerencias:

  1. Valida todo lo que escuches con preguntas como:
    • ¿Esto es lo que me quieres decir?
    • Yo entendí esto, ¿eso era lo que me quisiste decir?
  2. Valida todo lo que digas con preguntas como:
    • ¿Qué me entendiste?
    • Me gustaría saber si me deje entender, ¿me puedes indicar que me escuchaste
    • Recuerda que nadie sabe leer mentes y no todos entienden lo mismo de una misma frase.
  3. No insultes a los demás ni los ataques personalmente.
  4. Aléjate de los comentarios que emitan juicios de los demás:
    • ¿Cómo pudiste hacer eso?
    • ¿Por qué no puedes entender algo tan fácil?
    • Cambia tus preguntas de este tipo añadiendo «qué»:
      • ¿Qué me has entendido?
      • ¿Qué te hace pensar de esa forma?
      • ¿Qué quieres decir con …..?
  5. Bríndale a los demás el beneficio de la duda, olvídate de sus intenciones y concéntrate en sus argumentos.
  6. Cambia de opinión si es necesario, nadie se ha muerto por haberlo hecho, por el contrario esto demuestra una madurez sólida y ganas de seguir mejorando.
  7. Recompensa a las personas por empujar al grupo a conversaciones alturadas y productivas.
  8. Castiga a los que no les guste conversar de forma productiva.

Una vez entendidos todos estos puntos, practícalos de forma recurrente y conseguirás que tus competencias conversacionales empiecen a incrementarse, así como el nivel de tu madurez.


Oscar Mena Moretti
Coach de negocios e innovación
[email protected] /  947387111